Fracking amenaza agua y ecosistemas del norte de Veracruz: CartoCrítica
El agua y los ecosistemas de municipios de las regiones Huasteca y Totonaca, del norte de Veracruz, enfrentan posibles impactos por el uso del fracking.
Xalapa, Ver.- Municipios del norte de Veracruz podrían enfrentar presiones sobre sus recursos hídricos y ecosistemas ante la eventual expansión de proyectos para extraer hidrocarburos mediante fracturación hidráulica, es decir, fracking, principalmente en zonas de las regiones Huasteca y Totonaca.
De acuerdo con información cartográfica de la organización CartoCrítica, distintas áreas del territorio veracruzano coinciden con zonas identificadas por su potencial para la extracción de petróleo y gas de lutitas, particularmente dentro de la provincia petrolera Tampico-Misantla.
El señalamiento cobra relevancia en municipios ubicados hacia los límites con Tamaulipas y Puebla, donde convergen campos petroleros, asignaciones para actividades extractivas y áreas consideradas con posibilidades de contener hidrocarburos no convencionales.

Uno de los principales impactos advertidos se relaciona con el agua, debido a que el proceso de fracturación hidráulica requiere grandes cantidades del recurso para inyectarlo a presión en el subsuelo y facilitar la extracción de gas y petróleo.
En el norte veracruzano, esta situación adquiere especial importancia debido a la presencia de las cuencas de los ríos Pánuco, Tuxpan, Cazones y Tecolutla, cuyos afluentes son utilizados por comunidades y también sostienen actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras. Los posibles efectos no se limitarían a la disponibilidad del agua.
Organizaciones ambientalistas también señalan riesgos de contaminación, alteraciones del suelo y afectaciones a los ecosistemas, además de la posibilidad de generar sismicidad asociada con determinadas actividades de inyección en el subsuelo.
La preocupación se mantiene debido a que parte de las áreas señaladas continúan vinculadas con potenciales recursos petroleros y gasíferos, mientras que el norte de Veracruz concentra comunidades que dependen directamente de sus fuentes naturales de agua.
Ante este panorama, colectivos ambientalistas demandan al gobierno federal establecer una prohibición definitiva del fracking y priorizar la protección de los recursos naturales y el derecho de las comunidades a un medio ambiente sano.
El escenario mantiene bajo observación a municipios de la Huasteca y la región Totonaca, donde la actividad petrolera coincide con territorios estratégicos para la captación y disponibilidad de agua.