“No volvimos a estar bien”: Ana y su madre siguen enfermas a un año de la inundación en Poza Rica
A un año de las inundaciones de octubre de 2025, Ana Teresa y su madre siguen con problemas de salud y viven con miedo cada vez que llueve. La humedad y el moho persisten en su vivienda en Poza Rica.
Poza Rica, Ver. – Un año después de la devastación que dejaron las inundaciones registradas en octubre de 2025 en Poza Rica, habitantes como Ana Teresa Ochoa y su madre siguen sin recuperar un estado de salud óptimo.

e-consulta Veracruz habló con Ana Teresa en noviembre de 2025, cuando trataba de limpiar su casa mientras presentaba síntomas de gripe.

Su voz se escuchaba ronca, tenía los ojos llorosos y se sonaba la nariz constantemente. A un año de las inundaciones, sus síntomas persisten.
De acuerdo con Ana Teresa, hay días en que mejora y no se siente tan agripada, pero recae en dicho cuadro respiratorio una y otra vez.
Su casa se encuentra en el segundo piso de una vivienda dúplex ubicada en la colonia Morelos. Ahí vive con su madre, una mujer de más de 70 años cuya salud también empeoró a raíz de la inundación.

“A un año no estamos bien, ya no volvimos a tener lo que teníamos, simplemente lo que nos dio el gobierno fue todo, ya no volvieron a venir (…) mi madre decayó mucho desde la inundación”, dijo.
Ana Teresa y su madre quedaron atrapadas en el segundo piso durante las inundaciones de 2025. Creyeron que ahí estarían a salvo, hasta que el agua empezó a entrar y a subir con rapidez.
Unas personas las ayudaron a salir por una ventana y luego se aferraron a un poste para que la corriente no las arrastrara.
“Todo esto me afectó; me dio diabetes, pero principalmente que el gobierno no ha hecho nada, no, ni por Poza Rica ni por Álamo.

Lo que prometieron no han cumplido, que es el muro, lo que dijo la presidenta, y lo único que puedo decirle a la presidenta como mujer, que somos mujeres, que ella cumpla, que venga a cumplir lo que ella dijo”, expresó.
Tanto Ana como su madre y la vecina que habita la casa del primer piso, una adulta mayor enferma de cáncer, dicen que tienen miedo cada vez que llueve.
“Tenemos miedo, tenemos muchísimo miedo; cada vez que llueve, mi vecina llora. Me dice ‘Tere, se nos va a meter el agua’. La gente empieza a decir del río, imagínese donde yo vivo, que se metió el agua y tuvieron que sacar a mi mamá por esa ventana ¿a dónde nos vamos a ir?
Se siente horrible cada vez que llueve, es un temor, yo al menos me pongo mal, mi mamá se pone mal y empieza ‘ahí viene el agua’, entonces sí queremos que el gobierno cumpla”, afirmó.

A Ana Teresa se le hizo hábito usar cubrebocas. No sabe por qué su salud no mejora. Cree que la humedad que aún tienen sus paredes y la madera de sus puertas, así como el moho o la especie de esponja que sale incluso de la madera, es lo que la afecta. Sin embargo, las mujeres no tienen a dónde ir.
LOS APROVECHADOS
Hay otra cara de la moneda. En Las Granjas, una colonia irregular ubicada a orillas del río Cazones, ahora se observan estacionadas una o dos cuatrimotos en varias casas pequeñas hechas de madera y lámina.
Un vecino de apellido Hernández explicó que muchos de sus vecinos recibieron apoyos de hasta 40 mil pesos que no usaron para recuperar sus viviendas, sino para otras cosas.
“No lo ocupan; todos traen motos, carros, todo, y no construyeron su casa; ahí está todo abandonado. No arreglaron su casa y el dinero ya se lo gastaron.
Les dan el apoyo y no ocupan para hacer su casita bien, se lo gastan. Muchos señores se apuntaron, les dieron”, mencionó.
Hernández ocupó el dinero que le dieron para reparar su pozo, que quedó lleno de lodo y chapopote. También se curó una pierna para caminar mejor.

JRG
Iraís García es una periodista multimedia con más de 15 años de experiencia en diferentes tipos de coberturas sociales, políticas y de desastres naturales. Tiene experiencia en televisión radio, periódico y la realización de poscast narrativos.